HOLY COW
CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA - D’A FESTIVAL 2025
Una historia de duelo entre quesos
En este exclusivo video, Noelia Serrano de TMN nos presenta Holy Cow.
Louise Courvoisier debuta como directora con un coming of age ambientado en los Alpes franceses, una comedia agridulce que recibió el Premio de la Juventud en el Festival de Cannes en la sección Un Certain Regard.
Dentro de la rica y diversa selección de cine europeo del D’A de este año, sobresale esta película francesa dirigida por Louise Courvoisier (Ginebra, 1994), sobre un adolescente cuya vida da un vuelco inesperado. Desde los primeros segundos de metraje, se nos presenta a Totone como un joven despreocupado e imprudente, pero todo cambia cuando una tragedia familiar lo obliga a asumir responsabilidades.
Una de las mayores virtudes de Holy Cow es la sutileza con que se explora la profundidad emocional de la trama y se refleja el dolor del personaje a través de la cotidianidad de la vida en el campo. Sin duda, el entorno rural le proporciona una capa de autenticidad y belleza natural a la película, que, lejos de ser idílica, nos muestra los aspectos más duros y reales del sector agricultor.
Con tal de ganar una prominente recompensa económica, el protagonista pone todo su empeño en aprender a elaborar queso. A medida que avanza en esta misión, el espectador es testigo de cómo el personaje atraviesa también un proceso de crecimiento personal. De este modo, Courvoisier consigue tejer un claro paralelismo entre el reto de producir el mejor Comté de la región con la significativa transición hacia la madurez de Totone.
La directora Louise Courvoisier creció en la región del Jura antes de estudiar cine en la Cinéfabrique de Lyon. Su cortometraje de graduación, Mano a mano, ganó el primer premio en la Cinéfondation de Cannes en 2019.
Pese a todos los desafíos y tensiones que se interponen en su camino, el filme desprende una calidez y ternura genuinas, especialmente en las entrañables escenas que comparte con su hermana pequeña. Estos momentos son, en muchos sentidos, el corazón de la película, y facilitan al público empatizar profundamente con el personaje. La interpretación convincente y rica en matices de Clément Faveau también juega un papel clave, ajustándose perfectamente al tono contenido de la película.
Resulta casi imposible resistirse al encanto de una producción que lo tiene todo: una preciosa cinematografía, el equilibrio perfecto entre humor y drama, y una sensibilidad muy especial a la hora de abordar emociones. El público del D’A tuvo la suerte de poder disfrutar de un enriquecedor visionado que no solo lo sumergió por completo en el mundo rústico y artesanal, sino que también le enseñó la importancia de la familia y la amistad. Además, la película hace un trabajo excepcional al capturar la espontaneidad, la torpeza y la dulzura propias del amor adolescente.
“Resulta casi imposible resistirse al encanto de una producción que lo tiene todo: una preciosa cinematografía, el equilibrio perfecto entre humor y drama, y una sensibilidad muy especial a la hora de abordar emociones.”
Rodada con una cálida luz natural, la ópera prima de Louise Courvoisier ofrece un retrato sincero y conmovedor de la juventud rural. Mundana, compasiva, pícara y reveladora, Holy Cow se siente como un soplo de aire fresco, y no nos puede gustar más.