IDENTIDAD PRIMAVERA
Cómo Primavera Sound construye su identidad
Primavera Sound ha construido una identidad propia a través de la comunicación, la dirección de arte y una forma única de relacionarse con su público. Hablamos con Aleix Ibars y Pablo Hache sobre el trabajo que existe detrás de una de las marcas culturales más reconocibles de Barcelona.
BARCELONA | Por Pablo Herrera
Más allá de los artistas que forman parte de su programación, Primavera Sound ha construido durante más de dos décadas una personalidad propia a través de la comunicación, la dirección de arte y una manera muy particular de relacionarse con su público.
En una industria donde muchos festivales terminan pareciéndose entre sí, y adaptando bases gráficas y comunicativas durante años, Primavera Sound ha convertido la construcción de identidad en una parte fundamental de su trabajo. Cada edición desarrolla nuevos conceptos, nuevas campañas y nuevas formas de presentar su programación, manteniendo al mismo tiempo una personalidad reconocible para quienes siguen el proyecto desde hace años.
Para entender cómo funciona este proceso, TMN conversó con Aleix Ibars, Jefe de Comunicación, y Pablo Hache, Director de Arte de Primavera Sound.
Estas conversaciones reflejan que la identidad de Primavera Sound es el resultado de un trabajo conjunto entre comunicación y dirección de arte, un proceso en el que el público también desempeña un papel fundamental en la construcción de su personalidad.
Aleix Ibars, Jefe de Comunicación y Prensa, y Pablo Hache, Director de Arte, durante la clase impartida a los estudiantes del programa Crea el Teu Propi Festival de la Fundació Primavera Sound. Foto: Gisela Serra Chico / TMN®.
LA IDENTIDAD ANTES DE LA CAMPAÑA
Según explica Aleix Ibars, el punto de partida no es una campaña de comunicación ni una propuesta visual. Antes de pensar en mensajes, formatos o piezas gráficas, Primavera Sound se plantea preguntas más profundas: qué quiere representar, qué quiere conseguir y qué historia quiere contar.
Solo después comienza el trabajo de construir un relato capaz de comunicar esas ideas.
Ese relato debe llegar al público, a los medios, a los artistas y a todas las personas que interactúan con el proyecto. La comunicación deja de ser únicamente una herramienta promocional para convertirse en una forma de expresar la personalidad de la organización.
La identidad, por tanto, no se construye únicamente a través de lo que se dice. También se construye a través de cómo se dice.
CUANDO EL PÚBLICO TAMBIÉN COMUNICA
Uno de los aspectos más interesantes que plantea Ibars es cómo las redes sociales transformaron por completo la comunicación de los festivales.
Durante años, la conversación dependía principalmente de los medios especializados y del boca a boca. Hoy la situación es diferente. Cada asistente publica fotografías, vídeos, opiniones y experiencias en tiempo real. El público ya no es únicamente receptor de mensajes. También participa activamente en la construcción de la imagen pública del festival.
Para organizaciones como Primavera Sound, esto supone un desafío constante. La comunicación ya no puede controlarse completamente desde una oficina o desde un departamento de prensa. Se convierte en una conversación permanente donde miles de personas participan simultáneamente.
Quizás por eso la identidad resulta más importante que nunca. Cuando la conversación se multiplica en cientos de direcciones, disponer de una personalidad clara permite mantener una voz reconocible a lo largo del tiempo.
DE LAS IDEAS A LAS IMÁGENES
Es precisamente en este punto donde entra el trabajo de dirección de arte.
Según explica Pablo Hache, el proceso creativo comienza reuniendo a los equipos de comunicación y diseño para definir qué quiere contar Primavera Sound en cada edición.
Solo después llegan las referencias, los moodboards, las exploraciones visuales y la búsqueda de soluciones gráficas.
La campaña de Primavera Sound Barcelona 2026 es un ejemplo de este proceso. Inspirada en el imaginario olímpico, la propuesta no consistió únicamente en diseñar una serie de piezas visuales. El concepto se extendió a múltiples elementos de la campaña, incluyendo la reinterpretación gráfica de los nombres de los artistas para integrarlos dentro de un mismo universo visual.
La dirección de arte aparece así como una extensión natural de las ideas desarrolladas previamente por el equipo de comunicación.
No se trata de decorar una campaña. Se trata de encontrar una forma visual capaz de transmitir una idea.
BARCELONA COMO CONTEXTO
También resulta difícil separar esta manera de trabajar del contexto en el que nació Primavera Sound.
Barcelona mantiene una larga tradición vinculada al diseño gráfico, la dirección de arte, la arquitectura y la comunicación visual. La ciudad ha sido durante décadas un punto de referencia para profesionales y estudios creativos de todo el mundo.
Primavera Sound forma parte de esa tradición.
Año tras año, sus campañas han conseguido destacar dentro del panorama internacional gracias a una combinación poco habitual de estrategia, personalidad y riesgo creativo.
El lanzamiento de un cartel, una campaña gráfica o una acción de comunicación suelen convertirse en acontecimientos propios dentro de la conversación cultural que rodea al festival.
No ocurre por casualidad. Detrás existe un trabajo constante de reflexión, construcción narrativa y desarrollo creativo.
UNA IDENTIDAD RECONOCIBLE
Quizás la mejor conclusión surge al combinar las reflexiones de ambos entrevistados.
Por un lado, la comunicación trabaja para definir qué quiere decir Primavera Sound y cómo quiere relacionarse con el mundo.
Por otro, la dirección de arte transforma esas ideas en imágenes, campañas y experiencias visuales capaces de hacerlas reconocibles.
El resultado es una identidad que va mucho más allá de un logotipo o una campaña concreta.
Una identidad construida durante años y que se ha convertido en una de las características más distintivas de Primavera Sound dentro del panorama cultural internacional.
Las entrevistas con Aleix Ibars y Pablo Hache están disponibles a continuación.