D’A (2a PARTE)

Preview

FESTIVAL DE CINE

D’A (2a parte). Despedidas y delicias

READ IN INGLISH

El director japonés Kiyoshi Kurosawa presentó su película Chime, mediometraje de 2024, en el D'A Festival de Cinema de Barcelona, 2025.

Ha terminado el festival de cine de autor más importante de Barcelona, y con su cierre, las calles y los cines se han vaciado un poco. Aun así, lo que nos deja esta edición del D’A son recuerdos imborrables y un entusiasmo renovado por el del año que viene.

En cada rincón del festival podías cruzarte con alguien conocido, compartir una proyección entre risas y lágrimas, pero sobre todo, sentirte parte de ese universo tan especial hecho de cinefilia y generosidad cinematográfica. Porque lo que propone el D’A no es solo un cúmulo de visionados: es una experiencia colectiva, una manera de vivir las emociones al unísono. Y son precisamente esas emociones, compartidas, intensas, luminosas, las que intentaré capturar en esta segunda parte de la crónica del festival.

Eight Postcards from Utopia. Radu Jude y Christian Ferencz-Flatz. Rumania, 2024. D'A Festival de Cinema Barcelona, 2025.

Eight Postcards from Utopia

Un centenar de anuncios de Rumanía fueron proyectados en la sala 2 de los Cines Aribau. Anuncios que recorrían la historia reciente del país a través de marcas como Pepsi, componiendo un análisis sociológico sobre el hombre, la mujer y la vida cotidiana durante la transición postcomunista. De ese archivo publicitario y de la desastrosa privatización que siguió a la caída del régimen, nace Eight Postcards from Utopia, de Radu Jude y Christian Ferencz-Flatz: un ejercicio fascinante e irónico sobre la comercialización como forma de relato nacional.

Lo que más me impresionó fue su búsqueda minuciosa de gestos, palabras y clichés visuales capaces de condensar toda una ideología, toda una época. La película se siente como un ensayo extenso y complejo proyectado en pantalla grande, una lectura crítica de la historia reciente de Rumanía, el último país comunista de Europa, a través de sus objetos de consumo y su imaginario publicitario.

Eight Postcards from Utopia, de Radu Jude y Christian Ferencz-Flatz: un ejercicio fascinante e irónico sobre la comercialización como forma de relato nacional.
— Hug Blanqué

¿Te inspira lo que estás leyendo?

Hazte miembro de TMN y forma parte de la comunidad que impulsa a la nueva generación de creadores.
Accede a contenido exclusivo, apoya el periodismo joven e independiente, aprende junto a jóvenes talentos y sé parte de un movimiento que cree en el poder de las ideas.

TMN existe gracias a personas como tú!

HAZTE MIEMBRO

🎉 Usa el código TMN2025 y obtén 10 € de descuento en tu membresía.


C’est pas moi

Después de un ensayo visual denso, lleno de gestualidad y sociología, llegó el turno de un ensayo más breve pero igual de transformador: C’est pas moi, de Leos Carax. Mentiría si dijera que Carax no es uno de los cineastas más transformadores del siglo XXI. En este cortometraje-ensayo, el autor se lanza a una tentativa: explicar quién es. Y digo “tentativa” con toda la intención, porque Carax se conoce tan poco como nosotros a nosotros mismos. Tan poco como cualquiera conoce verdaderamente el mundo. Quizá, sugiere, la única manera de entender algo, de uno mismo, de los otros, del mundo, sea a través del cine. A través de David Bowie, de las imágenes que nos lanza como espejos rotos donde reflejarnos de la forma más godardiana posible. Porque, al fin y al cabo, como dice el propio Carax en uno de los momentos más hermosos del film: “El cine lo perdona todo”. Y si Carax me dice que el cine me ha podido perdonar todo, yo amaré a quienes me han perdonado.

C’est pas moi. Leos Carax. Francia, 2024. D'A Festival de Cinema de Barcelona, 2025.

Quizá, sugiere, la única manera de entender algo, de uno mismo, de los otros, del mundo, sea a través del cine. A través de David Bowie, de las imágenes que nos lanza como espejos rotos donde reflejarnos de la forma más godardiana posible.
— Hug Banqué

Chime

Apartándonos del terreno de la autorreflexión y el ensayo, esta vez nos adentramos en una pieza japonesa que, lejos de seguir cualquier narrativa convencional, se sumerge en el terreno del terror y la paranoia. Me refiero a Chime, de Kiyoshi Kurosawa. Un cortometraje desconcertante desde el primer plano, que sigue a un cocinero y su peculiar escuela de cocina. Lo cierto es que me interesó enormemente. En apenas 45 minutos suceden cosas que me sorprendieron por completo. Y aunque no estaba familiarizado con la obra del director, este corto fue una puerta de entrada estimulante, una invitación a explorar más a fondo su filmografía. Chime es una película que experimenta con una narrativa que parece haberse desvanecido, como si se replegara sobre sí misma, convirtiéndose en un relato difícil de digerir y con una confusión tan única como fascinante. De verdad, cuanto más se piensa en Chime, más ganas entran de volver a verla.

Chime. Kiyoshi Kurosawa. Japon, 2024. D'A Festival de Cinema de Barcelona, 2025.

En apenas 45 minutos suceden cosas que me sorprendieron por completo. Y aunque no estaba familiarizado con la obra del director, este corto fue una puerta de entrada estimulante, una invitación a explorar más a fondo su filmografía.
— Hug Banqué
 
 

Cabo Negro

Para cerrar un día lleno de revelaciones ocultas, vi Cabo Negro, de Abdellah Taïa. Una película delicada y tierna sobre un hombre y una mujer homosexuales que se van de vacaciones al norte de Marruecos, a la localidad de Cabo Negro. Allí, el hombre conoce a otro hombre y se enamora. La película avanza con una lentitud algo forzada, y su historia no termina de asentarse con claridad. Lo más revolucionario, sin duda, es el propio gesto de Taïa: hacer cine queer en Marruecos, un país donde la homosexualidad aún se considera un delito. Este acto de resistencia, tan íntimo como político, es lo que da algo de valor al film, pero poca cosa más. Cabo Negro acaba resultando una obra menor, fácilmente olvidable, que intenta construir un cine de autor accesible, pero que por momentos roza lo paródico sin llegar a encontrar un tono propio.

Cabo Negro. Abdellah Taïa. Marruecos, Francia, 2024. D'A Festival de Cinema de Barcelona, 2025.

La película avanza con una lentitud algo forzada, y su historia no termina de asentarse con claridad. Lo más revolucionario, sin duda, es el propio gesto de Taïa: hacer cine queer en Marruecos, un país donde la homosexualidad aún se considera un delito.
— Hug Banqué

Comparte este post:

Icono Enlace copiado
Hug Banqué

Teens Media Network. Barcelona, Spain.

Previous
Previous

D’A (PART 2)

Next
Next

HOLY COW