DIVORCE
RESEÑA DE CONCIERTO
Divorce en Barcelona. Un debut inolvidable
La banda Britanica Divorce. Foto: Cortesía Divorce.
El pasado 29 de abril junto a Teens Media Network, tuvimos el placer de presenciar el emocionante debut de la banda británica Divorce en la Sala Vol (Barcelona). A pesar de que su concierto en Madrid haya sido cancelado debido al apagón masivo que afectó varias partes de Europa, ofrecieron un espectáculo inolvidable.
Quien rompió el hielo fue Elle León, llegada desde Irlanda con una propuesta delicada y envolvente. Presentó The Musical, un trabajo que respira melancolía y calidez, como si el folk más íntimo se fundiera con un pop elegante de otra época. En su sonido asoman destellos de Faye Webster y Alice Phoebe Lou, pero con una sensibilidad muy propia que invita a escuchar sin apuro.
El álbum debut de Divorce, “Drive to Goldenhammer”, es una obra maestra que nos transporta a un viaje musical con distintos paisajes sonoros, que en algún momento de nuestra vida nos sonarán familiares. La banda ofrece un sonido único que fusiona ritmos y estilos para crear una experiencia musical emocionante y cautivadora.
Comenzando con “Fever Pitch” una interpretación vocal sin acompañamiento que creció con intensidad, esto fue impulsado por la presencia magnética de Tiger Cohen-Towell, bajista y una de las voces del grupo. La banda no tardó en elevar la energía del show con “All My Freaks”, cargado de guitarras hipnóticas y una atmósfera retro.
La banda británica Divorce en la Sala Vol de Barcelona. Video grabado por Claudia Lindo (TMN).
Felix Mackenzie-Barrow comenzó a tener protagonismo con “Gears”, un sonido que parecía un country mutante, de bordes difusos. La banda entró en un terreno sonoro que desdibujaba las fronteras entre géneros, con un aire polvoriento y melancólico que remitía tanto a la introspección de ciertos proyectos alternativos contemporáneos como a las expansiones más psicodélicas del folk estadounidense. Divorce no se deja encasillar fácilmente: navega con soltura entre guitarras crudas, sensibilidad pop no convencional, y un espíritu británico que tiñe todo de una ironía elegante y una tensión emocional constante
“Me gustó mucho, es una banda que promete y se nota que tiene una identidad clara. Además, me pareció muy interesante que sean multinstrumentistas, eso le suma mucho a su propuesta y muestra el talento que tienen. Si siguen por este camino, seguro van a dar que hablar.”
¿Te inspira lo que estás leyendo?
Hazte miembro de TMN y forma parte de la comunidad que impulsa a la nueva generación de creadores.
Accede a contenido exclusivo, apoya el periodismo joven e independiente, aprende junto a jóvenes talentos y sé parte de un movimiento que cree en el poder de las ideas.
TMN existe gracias a personas como tú!
Mientras más avanzaba su concierto, Divorce, fue desgranando lo más sólido de su álbum debut, combinándolo con material de etapas anteriores como EPs y singles. Con “Jet Show” dejaron ver su parte más filosa dentro del country, mientras que la canción “Karen” comenzó con un tono más íntimo y acústico para luego estallar en una balada cargada de dramatismo.
A mitad del show hubo algunos momentos más difusos, con canciones que, aunque sonaron correctas, no terminaron de conectar con la misma fuerza que el resto, como “Scratch Your Metal” o “Pill”. Pero acertaron con “Antarctica” ya que lo que se notó fue algo sorprendente. Hubo espacio para pasajes cálidos y orgánicos, como una pieza que evocaba paisajes abiertos y resultó una de las más memorables de la noche. También hubo lugar para la introspección bien medida, con Felix al frente en un tema que cerró con un solo limpio y sin estridencias. Otra canción se deslizó con un groove oscuro, entre el rock elegante y cierto pulso de thriller retro. Ya en el cierre, el bis trajo dos joyas: “Lord”, con energía desbordante que confirmó su lugar como favorita del público este año, y otra que funcionó como broche perfecto, “hangman” dejando al público flotando entre tensión y catarsis.
Divorce está en una etapa prometedora en la que suenan sólidos, las voces tienen una fuerza particular y el talento es evidente en cada integrante. Aun así, da la sensación de que están en plena búsqueda, explorando caminos antes de dar con una identidad sonora propia. Lo que ya tienen entre manos es más que impresionante, pero todo apunta a que lo mejor aún está por venir. Vale la pena mantenerse atentos a sus próximos pasos.
Claudia Lindo y Amaia Garcia (TMN) en la Sala Vol durante la cobertura del concierto de Divorce. Barcelona.
“Ir a ver a Divorce fue, en líneas generales, una experiencia positiva. A pesar de no ser una banda especialmente conocida, logran construir un directo sólido y con momentos que destacan. Se nota que tienen talento y una propuesta que despierta interés, aunque personalmente sentí que aún hay algunos aspectos que podrían pulirse para alcanzar una mayor cohesión en su sonido. Tal vez no encajan del todo con mis gustos personales, ya que su estilo no es exactamente el que suelo disfrutar, pero eso no impide reconocer que tienen algo propio y que, con el tiempo, pueden seguir creciendo y sorprendiendo.”