PEACOCK
CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA - D’A FESTIVAL 2025
Risas, absurdo y emoción en su máxima expresión
En este exclusivo video, Noelia Serrano de TMN nos presenta Peacock.
Con motivo del D’A Festival, festival de cine de autor contemporáneo que se celebra en Barcelona, muchos son los fanáticos del cine independiente que han podido ver Peacock, una comedia ácida austriaco-alemana, obra de Bernhard Wenger. Esta película sigue la vida de Matthias (Albrecht Schuch), quien trabaja haciéndose pasar por cualquier persona que le pidan (un novio, un hijo o un amigo, por ejemplo) para una agencia de alquiler de personajes.
Es fácil hacer una crítica cinematográfica cuando se tiene claro que es lo que más destaca de una película: puede ser su guión, su elenco o incluso su fotografía, pero, ¿Qué ocurre cuando una película es sublime en todas estas categorías? Este es el caso de Peacock, que despunta por todas las virtudes que tiene -que no son pocas-.
Este largometraje es una comedia ácida con toques de humor negro, humor a lo absurbo, proyectando las situaciones más alocadas que uno pueda imaginarse, y un humor basado en lo cotidiano, sacándole partido y exprimiendo de forma ingeniosa cualquier particularidad que nazca de lo más mundano y rutinario.
Es graciosa, sí. Más bien, hilarante (y no lo digo solo yo, sino que lo dejó claro toda la sala de cine y las continuas carcajadas que se oyeron durante la proyección), pero el alma de “Peacock” reside también en lo emotivo y en la lectura más profunda que se hace cuando se comprende la realidad que está viviendo el protagonista y las motivaciones que le mueven en ese conflicto interno.
El director Bernhard Wenger estudió dirección en la Academia de Cine de Viena. Su ópera prima, Peacock, tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Venecia.
Uno de los puntos fuertes de este film es, además, lo particularmente fácil que es empatizar con el protagonista (interpretado por Albrecht Schuch), ya que son anhelos y deseos comunes, y la película los explora con comedia pero también de forma punzante y directa. Es un personaje carismático y tan bien interpretado, que la comprensión que el espectador deposita en él hace que este vínculo transforme la película en un viaje emotivo.
“Sin duda, Wenger ha sabido dar vida a una película entretenida, de esas en las que temes pestañear por si te pudieras perder algo, con una ingeniosa y divertida trama en la que no reirse es imposible. ”
Sin duda, Wenger ha sabido dar vida a una película entretenida, de esas en las que temes pestañear por si te pudieras perder algo, con una ingeniosa y divertida trama en la que no reirse es imposible. En definitiva, “Peacock” es una de esas joyas audiovisuales que te hacen desear que se hicieran más películas así: audaces, auténticas, diferentes, y, en resumen, algo nunca antes visto.